viernes, 27 de marzo de 2015

Romano Ristorante, cocina italiana tradicional con toques de vanguardia

Con el emblema "la tradición y la modernidad de la gastronomía Italiana se dan la mano", Romamo Ristaurante es un espacio que acaba de abrir sus puertas en La Moraleja y ya empieza a dejar huella en los paladares más sibaritas. Es uno de esos establecimientos que consigue hacer disfrutar al comensal de lo mejor de la cocina de este país y quedar realmente satisfecho. La mezcla de platos italianos tradicionales, adaptados y refinados a estos tiempos, realzan la experiencia gastronómica y hacen que tus sentidos viajen por diferentes regiones Italianas con una explosión de sabores, aromas y texturas maravillosos. Es una experiencia que tendrás que probar por ti mismo para poder entenderlo.


Estuvimos cenando allí para poder constatar con nuestras papilas gustativas las maravillas que habíamos escuchado contar acerca de este restaurante y la verdad es que no exageraban. ¡Se come de maravilla! Además, el precio es muy razonable teniendo en cuenta que tienes oportunidad de paladear platos de alta cocina tradicional italiana con toques contemporáneos y algunos guiños a la gastronomía española. Aproximadamente, un buen homenaje, con copa de vino y postre incluidos, puede rondar los 40 euros. 

A continuación os detallo algunas de las delicias que tuvimos ocasión de degustar: 


Para empezar, nos recibieron con un cóctel tan fresco como agradable, hierba santa, con apio, hinojo y una combinación de hierbas francamente sorprendente. 





Continuamos con una Caponata Sicilianauna mezcla exquisita de hortalizas, aderezada con unos langostinos. Un plato ligero y muy sabroso. 






Después nos sorprendieron con su Burrata sobre cama de tomate, tomate confitado, sorbete de mango y rúcula. Un queso italiano típico, pero con los complementos propios del chef que lo elevan a un plato muy interesante.



Sin duda, a mi juicio, uno de los platos estrella de la carta: Ravioli di Fagiano, relleno de faisán con espinacas y salsa de trufas. Os diría que, para nosotros, este fue el PLATO, así, con mayúsculas. La combinación de sabores, aromas y texturas nos pareció sencillamente increíble. La salsa de trufa, el faisán y las espinacas se fundían en la boca provocando unas sensaciones maravillosas... Hay que probarlo para entenderlo. 






Después de esto parecía difícil poder apreciar cualquier otra cosa, pero nos trajeron un Jarrete de cerdo ibérico con muselina de patata y pudimos seguir disfrutando de otra especialidad exquisita y perfectamente equilibrado. ¡Suculento!




Y cuando ya creíamos que no podíamos seguir comiendo, totalmente exhaustos después de semejante homenaje, nos trajeron la guinda del pastel: el Tiramisú casero. Como era de esperar, estuvo a la altura del resto de platos y puso un dulce punto final a la velada gastronómica, que nos dejó con un inmejorable sabor de boca.







Por otra parte, el ambiente del restaurante es tranquilo y su decoración combina esa elegancia y modernidad italianas también presente en los platos. 









También tuvimos la suerte de conocer y agradecer al chef, Hipólito Vázquez, el trato y la calidad de los platos que pudimos disfrutar. Este joven cocinero es un auténtico genio en los fogones y un tipo cercano y encantador. 






Os recomiendo que os dejéis caer por allí si queréis disfrutar de un homenaje culinario de los buenos. Os dejo su dirección por si os animáis: 


ROMANO RISTORANTE
C/ Estafenta, 4. 
Plaza de la Moraleja. 
Alcobendas. 
Tel. +34 91 555 56 00