domingo, 30 de marzo de 2014

Un homenaje en toda regla en la BODEGA DE LOS SECRETOS

Hace unos días os hablamos de “Bodega de los Secretos”. Pues bien, lo hemos visitado y podemos decir que se trata de un restaurante más que recomendable. No sólo merece la pena entrar en este establecimiento por su deliciosa comida, sino también por su preciosa decoración y por el exquisito trato que ofrece todo su personal. Estuvimos allí hace un par de semanas. Nos recibió Cristina Vila, su encantadora propietaria, quien antes de llevarnos a la mesa que había preparado para nosotros, nos mostró el privilegiado emplazamiento del establecimiento: unas antiguas bodegas cargadas de encanto y romanticismo.

Tras esta primera toma de contacto, nos condujo a una mesa colocada justo debajo de una bóveda, un rincón maravilloso y perfecto para disfrutar de una velada romántica. Yo fui junto a mi chica, por lo que no se me ocurre una elección mejor.

Bueno, bueno… Y qué decir de la experiencia gastronómica… ¡¡Tremenda!! La presentación de todos los platos era súper cuidada, el producto de primerísima calidad y los platos espectaculares.
Lo mejor es que os cuente directamente los manjares con los que le dimos un auténtico homenaje a nuestro paladar. 


Bebida:
Vino de Madrid “La bruja avería”, un tinto con un poco de aguja, fresco, carga frutal de tipo roja, nos pareció una mezcla interesante.


  Empezamos por los entrantes:
Maridaje Fumé: Salmón , Anguila Carpier y cava Rimats Rosé 


Degustamos Salmón y Anguila ahumada Carpier, uno de los 5 mejores salmones del mundo, maridado con un cava de Ricard Martinez  “Rimarts Rosé”  con un toque  ahumado. Como nota curiosa nos comentó Cristina Vila, artífice de Bodega de los Secretos, el proceso de ahumado  con los piñones que tiene en la masía “Santa Fe” el propio Ricard. La mezcla de los ahumados con este cava le da una vuelta más al plato y lo convierte en una experiencia aún más interesante si cabe.

Mi-cuit de pato con mermelada de manzana y membrillo.
Mi-cuit de pato de elaboración casera, con el clásico gusto y encanto de la elaboración propia, un sabor potente y agradable para todos aquellos amantes de este tipo de manjares.

Platos principales:
Rulo de rabo de toro con salsa de garnacha


La opción para la carne fue un fantástico “rabo de toro desmigado” con una base de puré de patata y una salsa de garnacha, simplemente delicioso. La carne se deshacía en la boca, la salsa de garnacha potenciaba el sabor y el puré de patata recordaba a este típico plano tradicional, pero elevando al paladar otro nivel culinario.

Bacalao confitado y gratinado con alioli de Pera 


La elección para el pescado fue un Bacalao confitado, aun estando cerca de no poder comer más, nos asombró la suavidad y mezcla de sabores del Bacalao y el alioli de pera, una vez más quedamos gratamente sorprendidos por esta exquisitez.

Postre:
Sorbete de Gin-Tonic



Pues no tiene más misterio que eso, un maravilloso sorbete que sabe a un Gin-Tonic, perfectamente preparado, tan sorprendente como agradable, muy recomendable como broche final de una maravillosa velada.

¿Qué os parece?
Las imágenes hablan por sí solas, pero lo mejor (sin ninguna duda) es acercarse a probarlo. Sólo de esa forma podréis experimentar la explosión de sabores de todos estos platos. Resulta muy difícil escoger, pero el mi-cuit de pato y el rulo de rabo de toro fueron mis favoritos junto con el sorbete de Gin Tonic. Pero, claro, esa fue mi elección. A mi churri le fascinó el bacalao confitado, y eso que no es muy pescadera...

Lo dicho, tremendamente recomendable. Y todo por un precio medio nada descabellado: 30 €